sábado, 19 de septiembre de 2015

Luz...

Sigue pasando. Vas por tus días con cautela, pero a la vez compartiendo el valor y el cariño que le has agarrado a la vida, y de repente estas en una plaza bajo el sol con un completo extraño que viene por el mismo camino, con estas ideas que se han vuelto la columna vertebral de las cosas.

Es más que hablar y escuchar, es todo lo que pasa en el aire en ese momento de reafirmaciones.

Probablemente no nos volvamos a ver, pero esto sigue en marcha… nos vamos encontrando, nos vamos despertando.

lunes, 31 de agosto de 2015

En boludeces mueren las amistades que no tienen el coraje de verle la cara a la verdad...

martes, 25 de agosto de 2015

Vamos a tientas, develando misterios. Incluso cuando pensamos q encontramos algo significativo, seguimos sin saber qué hay delante de nosotros. Ya lo dijeron: el peor enemigo a veces es uno mismo... uno y sus fantasmas. 

miércoles, 15 de julio de 2015

La búsqueda...

Nuestra cultura no reconoce la búsqueda como un valor sino como un síntoma. Sólo se admite si está en el camino de la ambición profesional, pero si es algo indefinido, que es como tiene que ser la búsqueda en estado puro, enseguida se etiqueta. Dicen "qué persona tan inquieta", y se la ve rara. Si además es muy apasionada, la búsqueda no comprendida ni apoyada se hace dolorosa y acaba en la consulta del psiquiatra. Cabe la posibilidad de que se acabe interpretando como un síntoma esquizofrénico, angustia, etc., cuando en realidad no es más que la insatisfacción natural ante la vida alienada, separada y desestructurada que llevamos.

Claudio Naranjo

martes, 26 de mayo de 2015

Respirar...

Ayer fue un día especial. Luego de unos días sintiéndome al límite del desgaste psicológico, por decirlo de alguna manera, tuve un “momento de parar”, de vivir el instante y nada más… Y fue justamente en una clase.

El profesor, que conocimos en esa instancia, se ganó mi respeto desde el momento en que se presentó.

La forma tan abierta de expresar sus sentimientos, tan íntimos como el dolor y el perdón hacia uno mismo fue avasallante. Incluso aun cuando su tono era calmo y sus frases se cerraban con un silencio de unos segundos de duración, mientras asentía con la cabeza como validando sus palabras, para retomar luego el breve relato de su historia de vida.

Se volvió inspirador, de repente nos dieron ganas de hablar, pero desde adentro, desde lo que no contamos, desde lo que nos tiene agazapados y nos mantiene en lucha. Estamos aquí por alguna razón, queremos estar bien y poder ayudar a otros, porque es algo que nos hace estar bien. Y para eso necesitamos conocernos, que bueno, es un viaje de toda una vida.

Siempre estuve agradecida de tener “conciencia de elegir”, de elegir este camino, el de buscar. Sólo que a veces me siento sola, y es justo cuando alguien más aparece para reforzar ese camino, y ayudarme a respirar.


miércoles, 7 de enero de 2015

Es increíble cómo cuando llegó el momento de aprender algo, empezamos a ver el mensaje en todos lados. Y ahora me está pasando eso. No es la primera vez. Pero siempre me maravillo.

Igual como la música. Cuántas veces te ha pasado que escuchas un tema y nada… lo escuchas en otro momento de tu vida y te mueve el piso.

Creo que hay un tiempo determinado en tu historia para que te lleguen las cosas, que no es fijo. Depende de tus movimientos. Depende de cuán abierto estas para dejar entrar lo que sea que esté ahí para vos.

Y aprender, aprenderte. Conocerte, y respetarte. Suena fácil, incluso crees que lo tenés claro, pero cuando haces un breve repaso te das cuenta que no actuás demostrando esto. Y que entonces no la tenés tan clara. La bola de nieve está girando ya… les diste mucho poder a los demás.

Pero nada de esto es irreversible. Una vez que lo vemos, tenemos la elección. Así que por una o por otra seguimos creciendo. Y lo mejor de todo decidiendo.

El soundtrack del tema:

martes, 6 de enero de 2015

" A su debido tiempo le enseñaré a vencer. Usted quiere volar, pero no se puede empezar a volar volando. Primero debo enseñarle a andar, y lo primero que hay que hacer para aprender a andar es comprender que quien no se obedece a sí mismo es gobernado por otros. Es más fácil, mucho más fácil, obedecer a otro que gobernarse a sí mismo. "

(El día que Nietzsche lloró.)

jueves, 30 de octubre de 2014

Nada...

Hoy me levanté sin voluntad.
Mitad por voluntad (porque es mi día libre), mitad por tendencia.
No quiero nada, pero nada.
Sólo hacer la plancha…
He aprendido a lo largo de los años que cuando me levanto en este estado es mejor llevarlo con aceptación y gracia… Y dejarlo llegar al extremo, a ese momento donde ya estas aburrido hasta la médula de no hacer nada.. y de ahí sale el impulso. Normalmente ese momento de hartazgo ocurre en la noche, por lo que me lleno de planes para el otro día o para la vida en general…
Algunos se quedan y siguen su curso, otros mueren esa noche…

sábado, 4 de octubre de 2014

Es increíble como a veces somos tan auto-destructivos , y luego culpamos a los demás.... Maravillas de la terapia..

jueves, 17 de julio de 2014

La cruda verdad...

Hace 5 años era otra persona… tenía otro carácter. O tal vez siempre tuve el mismo, pero no lo había desarrollado, si no que estaba ahí, esperando las situaciones correctas para saltar al ataque. El detonante? El trabajo. Un hospital, y su sistema manejado por los que tienen poder… y un serio problema de ceguera o sordera.

Cuando entré, era feliz… Me sentía parte de algo grande. Trataba de hacer MI trabajo y absorber lo máximo posible en conocimientos y actitudes para poder cuidar mejor. La enfermería no es fácil. La visión de muchos sobre la profesión  hoy en día sigue siendo la de “la persona que sigue indicaciones médicas, pincha y da medicación”. Pero no solo que es mucho más que eso, una profesión independiente en su formación de la de un médico (si bien ambas se dedican a trabajar con personas y su salud) sino que también es el frente de batalla. En un hospital, la enfermera (en teoría la licenciada, pero es una tarea que muchas veces lo hacen enfermeros no licenciados) es la que gestiona el cuidado hacia cada paciente. Es la que unifica las indicaciones de cada profesional del equipo que atiende a cada persona (personal médico y no médico), y las lleva a cabo. Es la que sigue paso a paso el plan de cuidados, y realiza las conexiones entre el equipo. Es la que responde las 24 horas ante el paciente. Es la que responde a los médicos y a la directiva en todo momento por el trabajo en el sector. Cuando las cosas no salen como se espera, no importa la razón, todos se enojan y a quien se lo plantean?? A la enfermera. Médicos, gerencia y pacientes.

Ahora, cuando hablamos de recursos para trabajar como se debe. Para atender como se debe… ah… bueno. Ahí hay un gran problema. Recursos humanos, personal capacitado y personal acorde (en número) a las demandas del sector, a la cantidad de pacientes. Recursos materiales, fundamentales para básicamente todo. Faltan, a veces las cosas más insólitas… como termómetros (y no hablo de sectores públicos).

Pero esas cosas siguen siendo un detalle, cuando lo que falta es el compromiso, la comunicación y la valorización de la gente que todos los días va ahí y hace su trabajo. Cuando se plantean los problemas (desde una sala de enfermería hacia una gerencia de enfermería y del hospital) día tras día en pos de solucionar y mejorar la atención, y no solo no hay respuestas positivas sino que se genera una cierta persecución hacia el funcionario, catalogándolo de conflictivo (son varios en el cartel) la sensación que dejan es frustración, ira, desmotivación.

Conozco mucha gente que da lo mejor, no lo que puede, no lo que su cansancio y largas jornadas laborales le permiten, sino lo mejor.  Y conozco el del mínimo esfuerzo, y al que no le importa un carajo. Y es triste ver que no hay valoración hacia el primero, ni diferenciación entre el trabajo de cada uno.

Y eso me lleva a cuantos cargos en las jefaturas son otorgados justamente para hacer que esas diferencias no se noten. Claramente una persona que trata de hacer bien su trabajo va a demandar que el resto lo haga bien. Pues esa persona se va a tornar conflictiva. Esa es la triste realidad... El otro el que no le importa nada y no solicita nada, y dos por tres también se pega una falta sin aviso, sobrecargando al resto del equipo, ese pasa desapercibido. No jode. Es aceptable. Probablemente un buen funcionario. (¿?)

Muchas veces a pesar de todo esto el agradecimiento de los pacientes, o mejor dicho el valor que le dan a tu trabajo, es lo que hace que valga la pena. Después de todo, si uno tiene vocación ese gesto es el motor fundamental para que uno siga haciendo lo que hace. Pero otras veces el paciente no está agradecido, está desbordado porque siente que no se le ha dedicado el tiempo suficiente, o no se lo ha escuchado como necesitaba, o no se le ha conseguido tal o cual medicación o el seguro no le cubre un estudio, o la comida no le gusta, o… o… o…. Y con quien explota? Y cuando digo explota, no estoy jodiendo. Y vuelvo al concepto de que enfermería es el frente de batalla. Sabe el paciente que corremos con poco tiempo porque somos poco personal para la demanda de trabajo? Probablemente no. No es su lugar plantearse esas cosas, porque paga por un seguro de salud y busca que lo atiendan bien. Especialmente si en ese momento se encuentra susceptible por su estado de salud o la de su familiar. Pero… será de enfermería la culpa? “Amablemente” se les pide que dejen por escrito sus quejas en el centro de atención a pacientes (se enojan más claramente). Casualmente esos días, no hay un jefe a la vuelta que dé la cara y haga frente a la situación. Se les llama. Algunos vienen, otros no.

Pero cuando las quejas llegan por escrito, siempre las ponen en la cartelera. Y solicitan se explique por escrito por qué no se brindó el cuidado de forma correcta. No importa si hace rato venís diciendo que no rinde trabajar así. Seguramente algo hicimos mal nosotros (enfermería).


Así que volviendo a lo del carácter, si, es verdad… a veces me desconozco.. Pero creo que es fundamental tenerlo para moverte en estos ambientes sin abandonar aquello en lo que crees. Y buscar el equilibrio. Somos parte de este sistema, nos guste o no. Y no será muy diferente en otro lado. Pero hay cosas en las que se puede ceder y otras que no. Eso te define, como profesional y como persona. Los valores, especialmente en estos puertos, son nuestra guía. Y el trabajo en equipo… fundamental.