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miércoles, 12 de febrero de 2014

Tiempo de...

Ayer, después de un tiempo considerable, ví una película super linda. Bueno, eso. Linda, super linda. No soberbia, o excelente o candidata a premios de cine independiente. Simplemente una peli que me gustó.

De que se trataba? Vamos que ya saben. Romance le dicen los que hablan de género. Pero empezaba con un poco de fantasía, los que me conocen saben que me fascina, cuando no quedan muchos cabos sueltos, la unión entre lo real y lo imposible.

Entonces, en lo que me dejó pensando es en las oportunidades, en los comienzos, en esos momentos especiales de lucidez donde sabemos hacia dónde ir, o en esa suerte de intuición que aparece en momentos confusos y te ayuda a tomar un camino. Pero qué pasa cuando estas oportunidades no son aprovechadas, no son reconocidas como lo más importante que te pueda pasar en la vida?

Y acá es lo que amo del cine. Se pude hablar del destino de una forma tan concisa, claro, sale todo de un guión ya escrito, un final seguro. Entonces esas oportunidades que se sucedían eran si o si causantes de cambios radicales para los posibles futuros. Alteraban el destino. Tanto así, que el mismo protagonista (y acá otra vez la peli y su capacidad fantástica…) podía alterar el tiempo y llegar para tomar otra alternativa, y de esa forma cambiar el transcurso de los hechos. Que perseguía? El amor de su vida.

Pensándolo bien no es tan distinto a la realidad (excepto por el hecho de que no podemos viajar en el tiempo, claro), pero me da algo así como pánico pensar en errores del pasado. En situaciones que me han hecho quien soy (entera y de a pedazos) y que podrían haber sido manejadas de otra forma. En esas concesiones que uno va haciendo, pactos con uno mismo y con otros, y que después lo van destruyendo de a poco. Pero nunca lo dice.

Hay algo más, que vendría a ser el mensaje, y se trata de agradecer cada minuto de la vida, así como venga (para los bobos que no rompemos las barreras del tiempo). Si son momentos difíciles, con la confianza de que van a  pasar (ya a enseñar). Pero si no lo son, con la plena conciencia de que somos afortunados.

Por último, pero no por eso menos importante, hubo otra cosa que le sumó puntos, y es que la haya protagonizado el hermano mayor de los Weasley (#ñoña) ; )



jueves, 16 de agosto de 2012

...



Por qué será que cada vez que tenemos la oportunidad de empezar de cero, traemos a flote ese pasado que nos encargamos de dejar atrás? Tal vez es porque de alguna manera queremos dejar asentado el hecho de que hemos aprendido cosas importantes, o que venimos transitando un largo camino. O capaz que es porque queremos que el otro nos conozca de verdad, con cicatrices y todo. No sé exactamente que es, tampoco cualquiera lo genera, pero a veces, cuando hay una verdadera conexión siento la necesidad de mostrar lo que soy, lo que fui... y como llegué a este lugar, aunque muchas veces no sea lindo el cuentito…

lunes, 14 de noviembre de 2011

Cuanto más me dicen: “no podes ser tan romántica y soñadora”, más me empecino.

Y por qué no??

Para mí el problema lo tienen los otros… de corazones fríos y grises.

lunes, 17 de octubre de 2011

P.

Hace un tiempo conocí a esta persona, hace un poco menos lo alejé, y hace poquito poco lo extrañé tanto que lo busqué, intentando vencer un toque a la estupidez humana de la que hablaba mi amigo Flamel en su brillante post titulado “estupidez emocional” (si esto fuera fb te etiquetaba, jaja).

Y fue una buena movida, porque desde que tengo memoria nunca conocí a alguien tan parecido a mí en lo que busca, aunque con más luz, más claro en lo que hace bien. Lo cierto es que no me cuesta ser honesta con él, hablar de sueños, deseos y miedos como si habláramos de las estaciones.

Ayer lo volví a ver, guitarra en mano y el alma en la voz… y me conmovió, como cada vez que lo escucho. Sus letras, claras, llenas de calma, de buenos momentos, de sensaciones suaves, y de cosas tan serias como un amanecer, envueltas en diferentes melodías que te hacen sentir de maravilla.

Me haces bien (diría Jorge), asi que… bienvenido, P!

A mis días y a mi blog…

viernes, 12 de noviembre de 2010

SueÑoS sObrE eL RíO dE La pLaTa...




La historia es así…. Tengo una amiga que hace poco viajó a un país vecino por razones que no vienen al caso. Allí conoció a un chico y decidió dejarse llevar por aquello que la vida le estaba ofreciendo. Entre miradas, besos y palabras lindas pasaron las últimas horas juntos y luego ella volvió a Uruguay. No fue hasta que se encontró con él en el chat, que se dio cuenta de lo mucho que le había gustado, lo contenta que estaba al tener noticias suyas, y las ganas que tenía de verlo nuevamente.


Al cabo de un tiempo la comunicación entre ellos era diaria y la posibilidad de una visita estaba cada vez más cerca. Ella cada día se permitía soñar más con aquel encuentro, justificándose ante sus amigas con que nadie era como esa persona que había conocido (con virtudes y defectos, claro) y que la “física y química” que habían generado juntos no era para dejarla en el olvido, por lo que si existía alguna posibilidad de volverse a ver al menor una vez más, no la dejaría pasar. A decir verdad (y que esto quede entre nosotros….) El atractivo ESTA en la lejanía, es lo romántico del asunto.

El tiempo siguió pasando, lento, y el peso de los sueños que no se cumplían empezaron a hacerse notar por lo que decidió, esta vez, bajarse de la nube y justo después de haber tomado esta decisión aceptó salir con un chico geográficamente compatible.

Pero no… no sintió ni mariposas en el estomago, ni vio estrellitas y duendes ni nada de eso… Así que volvió a su casa, subió las escaleras sonriendo, abrió la puerta sonriendo, etc, etc, hasta que se durmió sonriendo, feliz de poder volver a la nube, de permitirse seguir pensando en un reencuentro con él, en sus miradas, en sus besos y en más palabras lindas…