miércoles, 27 de julio de 2011

Despertares...

“Que puedo decir, acá estoy, tratando de encontrar una razón. El tiempo pasa y nada tiene sentido, o al menos no el sentido que yo necesito visualizar. Tiene que haber algo que haga que corra tu sangre, que se disparen las ganas de hacer algo, de salir corriendo con una dirección o con un destino. Tiene que haber algo que sea diferente a todo, que venga con algo de miedo pero con mucha curiosidad, algo sano, estoy cansada de las cagadas. Tiene que venir ahora, el tiempo pasa y la gente se rinde, cada vez ve menos, se va quedando ciega ante las cosas, así las tenga enfrente. Se quiere convencer de que es feliz así y que su vida ya está de cierta forma encaminada, pero está muy lejos de estarlo. Cómo es la cosa?? Qué hay que esperar?? Qué hay que buscar?? Qué hay que hacer?? Siempre son preguntas, las respuestas dónde están? Me aterra ver que hay personas que nunca las consiguieron, que vivieron y murieron con preguntas claves para vivir y morir. Quiero crear un mundo nuevo, donde estén las respuestas, donde las preguntas sean inofensivas, donde haya risas sin llanto y alegría sin decepción, donde pueda estar sola sin sentirme sola. Pero necesito algo, una base para empezar ese modelo, y no sé que puede ser…”


Esas palabras, hace mucho escritas y guardadas bajo 100 llaves, forman parte de mi historia. Nunca lo supe decir… la poca cosa que entendía de cada uno de mis días. Sin nada para sentir, más que pena, fantaseaba con la idea de despertarme un día y ser alguien más… alguien con esperanza, con fuerza, con GANAS de ser.


Y costó, también fue un camino solitario, la gente no entiende (por mucho que te quiera) porque te empeñas en ver las cosas pal carajo. Y termina por considerar que así sos y vas a ser… un ente que anda sin rumbo. Horror. Así mismo, una de las primeras lecciones que aprendí: la única persona que puede sacarte de ese estado de letargo son vos. El resto se va a preocupar, y va a sentir empatía, lástima y hasta culpa si es alguien muy cercano, pero nada de esto va a hacer que reacciones… y además tarde o temprano todos se van a cansar, porque estas almas son densas, aún cuando las amas.


Las preguntas… las preguntas no me han dejado, y gracias! Solo que ya no espero sentada sino que camino mientras… y voy viviendo lo que se me presenta… además de intentar seguir lo que quiero.


Y agradezco… ese momento exacto o esa serie de acontecimientos cuando decidí que solo me iba a quedar con lo que me alimentara y me hiciera avanzar… y a ese dolor lo iba a convertir en bastón.


“En un mundo donde la muerte es el cazador no hay tiempo para lamentos ni dudas, amigo mío. Solo hay tiempo para decisiones” (Viaje a Ixtlan, C. Castaneda)


(Imra: un comienzo de agradecimiento por recomendarme tal lectura (el resto va cuando termine el libro)… me pregunto si lo hubiese entendido en ese entonces…)

domingo, 24 de julio de 2011

jueves, 14 de julio de 2011

Luz...

Desde mi lejana y amarga adolescencia cuando estaba más preocupada por entender a que veníamos al mundo y que clase de persona quería ser, que por la ropa y peinado que iba a estrenar ese sábado; me aterrorizaba la idea de no saber sobreponerme a los fracasos.

Después de un tiempo y “terapia de cuadernos” pude entender que las cosas se manejan a su debido tiempo y SIEMPRE hay fuerza suficiente dentro de uno para arremeter con todo lo que la vida nos tiene preparado.

Afortunadamente para mi, conocí desde muy chiquita a alguien que llevaba esa fuerza estampada en el alma, no hubo cosa que no le pasara (cosas tristes de verdad) y sin embargo nunca dejó de andar, modificó caminos y agregó gente nueva a la manada, pero nunca dejó de andar.

Cuando fui creciendo, ella se mudó lejos, mantuvo el contacto con mi familia (ella y mi madre eran íntimas amigas) y alguna vez por año nos veíamos.

Pero a comienzos de este año fuimos a visitarla y pude ver como en su más inmensa soledad (aparente) y luego de haber perdido tantos seres amados, de rearmar de las cenizas una vida que al tiempo se volvía a desmoronar, ella seguía andando. Ella seguía dando lo que otros no tenían o no sabían dar, amaba sin condiciones y enseñaba a otros solo con ejemplos. Estaba rodeada de gente que también la supo amar.

Murió este otoño.

Es raro, pero el día que me enteré de su muerte la lloré pensando en la clase de persona que nos dejaba, pero con la tranquilidad de haberla visto feliz esa última vez. En ese momento agradecí ese día de enero cuando decidimos ir a visitarla con mi hermano y pude ver que si hay un cielo ella está ahí ahora, así eso signifique estar en el recuerdo de todos nosotros.

Así que hoy y siempre… brindo por vos, QUELA...


martes, 5 de julio de 2011

Adios...

La historia sin fin que siempre terminaba, pero que esta vez terminó… de verdad.

Tal vez en algún momento caiga en la cuenta de que no éramos el uno para el otro.

Que alguien que piensa que el amor desgasta no va con otra que piensa que tener a alguien al lado del camino es vital.

Que alguien que siente con la cabeza, y especula con todo aquello que pueda salir mal, no va con otra que va directo al precipicio esperando encontrar nubes.

Que alguien que no ve más que diferencias que mañana pueden complicarlo todo, no va con otra que quiere a pesar de esas diferencias.

No fue ayer, no es ahora… no va a ser.

Estas cosas no pueden ser guardadas en baúles para sacarlas cuando la tormenta se aleja, se viven como son y como se dan.

Otra vez esa espina, sin arrepentimiento, pero si impotencia.

Y con una promesa: son las últimas líneas que le dedico a esta persona.



domingo, 3 de julio de 2011

Escucha...

Un poco de armonía para el alma... cerrar los ojos y dejarse envolver por esta melodía... te puede teletransportar a donde quieras ir... al menos por tres minutos y medio.