viernes, 19 de marzo de 2010

A corazón abierto...

Esta vez te llegó el turno a ti… Estas palabras que vienen a continuación son para vos aunque estén al alcance de todos.

Es curioso como algunas conversaciones marcan un momento importante en una relación, por ejemplo un antes y un después. Cómo luego de cometer tantos errores unas pocas palabras son suficientes para hacer borrón y cuenta nueva.

Voy a ser más clara… desde aquella noche de videoconferencia a un país de distancia, yo tomando una cerveza y vos con un pobre vaso de agua, en donde decidimos (¿o fue que se dio naturalmente?) revolver en el pasado y dar algunas explicaciones, no he sido la misma.

No hemos tenido la oportunidad de repetir esa maratón única (que tal vez nunca se repita) y en vista de que no se cuando vendrás de nuevo, me pareció una buena idea hacerte llegar mi mensaje por este medio. Se que tarde o temprano lo vas a leer.

No se trata de una revelación ni nada por el estilo, pero es algo que significa mucho para mi después de todo lo que pasamos… y se que para vos también.

Desde aquel día que te fuiste, hace 5 años, cuando te di esa cálida carta de despedida (para los demás: estoy siendo irónica…) decidí que no te iba a extrañar, ni a vos, ni a mi amigo, ni a lo que fue que llegamos a ser en esos últimos meses.

Fue una decisión que mantuve firme, sin el más mínimo rencor, pero con una gran convicción. No fue nada fácil, te digo, hacer desaparecer por arte de magia una vida de amistad (y de las buenas!). Aunque por un tiempo lo logré, no me deje sentir tristeza, solo lo tomé como una de las tantas cosas malas que a uno le toca vivir. Y el hecho de que no estuvieras acá lo hacía más llevadero.

De todas formas… no fue hasta ahora que me di cuenta lo mucho que te he extrañado, y la falta que me hacían esas charlas en donde nunca hubo censura, y sí honestidad, acuerdos, desacuerdos y por sobre todo buenos consejos.

No puedo creer que nos llevó tanto tiempo hablar sobre lo que nos pasó. Especialmente porque fue tan grande mi desilusión que de verdad pensé que nunca volveríamos a compartir nuestras vidas como antes.

Por eso ahora me siento afortunada de saber que volvemos a estar el uno para el otro, de poder decirte que te extraño y que te quiero, de saber que esta amistad pasó por una de las pruebas más difíciles y aún se mantiene, no intacta… sino con más solidez.

Hace dos meses antes de irte me dijiste que lo mejor era despedirnos como si nos fuéramos a ver al día siguiente Yo te seguí la corriente, pero creo que no podes haber estado más equivocado. El mañana es algo incierto. Por esa razón te escribo hoy lo que preferiría decirte en persona y coronar con un gran abrazo…

Nos vemos pronto… y siempre…

lunes, 1 de febrero de 2010

Buscando...encontrando...aprendiendo...

Todo está mejor… me siento muy bien con todo lo que está pasando. Las oportunidades no paran de llegar. Es tan nuevo esto para mí, para mi yo anterior acostumbrado a la desesperanza y al miedo. Solo quiero decir que si estás leyendo esto y alguna vez sentiste que no podías con tus días, que no sabías que rumbo tomar, que no has encontrado la confianza en ti, te enfoques en encontrar la claridad.

Como funciona? No lo se. Solo se que yo lo hice y al cabo de unas semanas de algún lado surgieron muchas ideas claras dentro de toda la nebulosa que me rodeaba. Pedí también tener valor para enfrentarme a todo, para hacer frente a las adversidades, y no derrumbarme cuando las cosas no salen como fueron planeadas.

Pensé mucho en cada cosa que quería, poniendo prioridad a lo que más necesitaba y hoy lo tengo.

Pero lo más importante es que mi actitud dio un giro de 180º. Festejo cada logro con una sonrisa y agradecimiento, intento dar tanto como pueda, intento tolerar más las actitudes poco amables de los demás y erradicar o apaciguar al menos los sentimientos negativos que pueda sentir, aprendiendo a perdonar.

Cada día me siento más agradecida por todas las experiencias vividas y el sufrimiento de años anteriores, ya que me han enseñado mucho sobre quien soy y cuanto puedo soportar.

Desde pequeña desarrollé una personalidad autocrítica por encima de todo, la diferencia es que en ese entonces sufría por cada verdad que conocía. Me costó mucho tiempo aceptar la realidad.

Hoy estoy enfocada en aprender a ser una mejor persona cada día, a poder desarrollar mi capacidad de compasión y ayudar a tantos como pueda. Me reencuentro nuevamente con aquella persona que un día decidió estudiar enfermería para poder hacer pequeñas diferencias en la vida de estas personas que atraviesan una etapa de susceptibilidad, temor y ansiedad.

Por aquí me quedo hoy… espero de corazón que estas palabras lleguen a cada uno de los lectores, y que de alguna forma inspiren a creer que cada uno puede crear las oportunidades, y ser quienes quieran ser.

jueves, 14 de enero de 2010

Dejar ir...

Uno de los misterios más grandes para los seres humanos es la muerte. Nunca se está preparado para morir ni para ver morir a los seres queridos.

Pasamos toda la vida tratando de entender lo que nos rodea, y muchas veces no caemos en la cuenta de que un día la vida como la conocemos acaba.

A veces cuando la muerte de alguien cercano llega sin aviso, debemos procesarla luego. Nos vemos acribillados con preguntas de todo tipo que tratamos de contestar sin certeza alguna. Queremos explicar qué pasó, porqué pasó, que hubiera sido si… Le damos vuelta al asunto hasta que empezamos a aceptarlo o a pasar las etapas propias del duelo, o incluso nos cansamos sin llegar a obtener esas respuestas.
Distinto es cuando sabemos que ese desenlace es inminente, que alguien o uno se va a morir pronto. En este caso lo procesamos en medio de esa cuenta regresiva. Siempre sumidos en una angustia interminable, aún cuando el individuo está sufriendo y no hay posibilidades de continuar con vida. Siempre se le tiene miedo a la muerte.

Yo no se muy bien que es lo que hay luego, es decir, no se aún en lo que quiero creer.

Recuerdo que cuando era una niña perdí a varios integrantes de mi familia y tuve el desagrado de participar en esa ceremonia de despedida a la que llamamos velatorio. Mi padre me tomaba en sus brazos y yo me tapaba la cara para pasar por el preciso lugar donde estaba el difunto rodeado de tules y flores, y así seguíamos hacia la otra sala.

Inmediatamente mi postura fue de disgusto ante esta modalidad, ya que lo percibí como una especie de exhibición del dolor de familiares y amigos a aquellos quienes estaban ahí para dar sus respetos. Veía con enojo la gente que se reía dentro de la sala de algún chiste o algún comentario que no venía al caso, mientras a mi no me cabía otra cosa que la tristeza. Desde ese momento pensé que de ninguna manera se debían hacer ese tipo de formalidades, lo mejor era despedir a la persona en un ambiente familiar (cuando digo familiar sin duda alguna me refiero a amigos también). Cualquier persona que quisiera presentar sus respetos lo haría en el funeral y punto.

Aún hoy pienso así, creo que es muy intenso para alguien que ha perdido una parte de si mismo, estar en ese lugar de pasividad mientras a su alrededor desfilan uno tras otro los dolientes presentando sus respetos.
No quiero ser ofensiva, se que hay muchos puntos de vista y hay quienes creen que es necesario que este encuentro se lleve a cabo, así todos pueden despedirse. Lo respeto.

Como también entiendo, luego de ir a uno que otro velorio, la necesidad de distensión por medio del famoso chiste que alguna vez me ofendió tanto.

Hace poco pensábamos con un amigo tras un día entero de duelo, como hay culturas que festejan la vida cuando alguien muere. En lugar de impulsar los sentimientos de pérdida y dejarse embargar por la angustia, deciden festejar la vida de ese ser que ya no está y homenajearlo de alguna manera. Recordar quien fue, y como llegó a ser parte de cada uno de los presentes. Suena increíble hacer algo así, y claro que requiere de mucha fuerza interior, pero también es un acto de dejar ir lo que ya no está.

Los budistas creen en el renacimiento, es decir que aún cuando se produce la muerte física hay continuidad del “yo verdadero” que podría entenderse como la esencia del ser.
Explican que los vínculos que unen a las personas no son solamente de esta existencia. Los que mueren viven dentro de nosotros, nuestra felicidad está compartida de forma natural con ellos. De modo que si los lloramos excesivamente sin lograr superar la pérdida, el “espíritu” del difunto siente la tristeza y no sigue su camino sino que se queda en la tierra aferrado a esa angustia.
Lo más importante para los que estamos vivos en este momento, es vivir con esperanza y esforzarnos para ser felices.

Claro que todo esto en teoría parece ser lo correcto, aceptar las pérdidas como realidades inalterables y aprender a lidiar con ellas resulta la manera más natural de afrontarlo. Solo que al momento de ponerlo en práctica resulta mucho más arduo, en especial cuando no forma parte de la cultura en la cual se vive.

Incluso creo que es justo lo más difícil de afrontar, el poder continuar viviendo sin ese ser amado. Sea como sea todo esfuerzo vale la pena y responde a cada uno, individualmente. Todos tenemos la fuerza para reponernos.

domingo, 13 de diciembre de 2009

ClaRidad...


Las cosas van mejorando, pese a todo lo acontecido estoy encontrando la fuerza q pensé que no tenía… y me están pasando cosas buenas.

Es verdad que verle el lado positivo a todo determina tus días. Es tomar todo lo que pasa y verlo como una oportunidad para vos (a veces es necesario ser un poco egoísta).

Y cuánto necesitaba pensar en mi!!!!

jueves, 26 de noviembre de 2009

Love is out there...

Como si todo esto fuera poco… ayer me vi enfrentando una prueba más en mi vida. Me enteré que mi pareja de hace tres años tuvo algo así como un momento de amnesia el fin de semana pasado e intentó levantarse a otra mina (aparentemente se olvidó que cuando estás con alguien eso no es correcto).

Ahora lo más interesante es que a esta chica yo la conozco y fue ella misma quien vino a decirme (por messenger, no somos tan unidas) lo que había pasado y lo mal que se sentía al tener que decírmelo.


Mi primera reacción fue totalmente fisiológica, el corazón empezó a darme saltos en medio de una taquicardia incontrolable, las manos me temblaban…. No podía ni escribir en el teclado… pero nada más… solo esa sensación de “no control”.


Antes de que me tirara la gran bomba, me dijo algo así como: “mmm… no sé cómo decirte esto”. Y en ese preciso momento me imaginé que podía ser algo así, pensé: “lo vio con alguien”. Y es que uno tiene esa confianza con su pareja… pero las cosas pasan…


Es verdad cuando dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Hace tiempo que estamos mal, que el “nosotros” no funciona, y que prolongamos este suplicio por que aún nos queremos (que no es lo mismo que amarse). Que hacen juntas dos personas que son totalmente diferentes, que no disfrutan las mismas cosas y por lo tanto no comparten las pequeñas cosas de la vida, que discuten todo el tiempo, que se empeñan en cambiar al otro… que al fin y al cabo la luchan constantemente en lugar de simplemente disfrutarse.


Por qué es tan difícil terminar las cosas antes de llegar a este punto, y no quiero ser de esas mujeres que justifican las infidelidades, pero siento que de alguna forma nos empujamos hasta acá. Es decir yo me daba cuenta de que estábamos tirando de la cuerda a más no poder y que en algún momento se iba a romper.


Y para ser honesta creo que yo también estaba mintiendo cuando trataba de “salvar” la relación mientras pensaba que la persona correcta para mí, esa persona que realmente te hace querer ser alguien mejor, que saca lo bueno que hay en vos sin intentarlo, que te acepta como sos, sin peros…. estaba en algún otro lado …


Y es que desde que tengo memoria siempre fui una romántica, creo que todos merecemos esa persona que nos haga sentir especial, aquella para la cual somos lo más importante del mundo. Donde hay una correspondencia total, y los actos de amor son desinteresados, donde “dar es dar y no mirar las cartas, simplemente dar”. Aquella persona que te haga reír y al mismo tiempo que sepa darte contención cuando sos un trapo…


Siempre he creído en esto y siempre he soñado con esa persona, lo soñaba antes de conocer a mi novio (pensé que podía ser el) y en algún punto de la relación lo empecé a soñar otra vez. Ahí es cuando me tendría que haber dado cuenta que no iba a funcionar. Que no íbamos hacia ningún lado, que no había futuro para los dos.


Y bueno, como dicen los sabios, las cosas suceden por algo, el hizo algo malo y por eso yo me di cuenta que no nos amamos más, ni yo a él (porque lo siento así), ni él a mi (por obvias razones, aunque él no lo quiera admitir). Y creo también que es por todo esto que no lo odio, ni le tengo rencor (es raro). Tampoco entiendo porque lo hizo, una cosa es pensar, otra actuar. Y además es como si hubiese querido que yo me entere (¿?). Otra vez, son cosas que no entiendo… como tampoco entendí a mi padre.



Es cierto que racionalizar las cosas ayuda a sobreponerse a estas situaciones, más allá de todas las conclusiones… estoy triste, hubiera querido que se terminara de otra forma menos pelotuda.

martes, 24 de noviembre de 2009

Otro día gris....

Acá nuevamente…. tratando de poner en papel lo que está pasando en mis días. Debo admitir que he perdido un poco la práctica, solía escribir mucho más antes cuando no le tenía miedo a las palabras. Cuando sentía terapéutico el hecho de expresar lo malo que sucedía en mi cabeza, sin darme cuenta que por otro lado lo que hacía era promover esos pensamientos nocivos.


También es un poco por la idea de hacerlo público. Empecé este blog expresando mis deseos de ser una persona más positiva, de hacer un cambio radical, algo notable. ¿Cómo les digo que me está costando más de lo que pensaba? No es tarea fácil, por más deseos que uno tenga, el mundo no se detiene para que vos aprendas a caminar de otra manera. Me siento como si me hubieran bajado las defensas al punto que no puedo con nada. Débil… frágil… ¿cómo se hace para cambiar eso? ….


Esta soy yo, una bipolar sin diagnóstico, un día bien empezado es un día lleno de proyectos y el sentimiento de que puedo hacer lo que quiera ahora y siempre. Luego, otro día de absoluta perdida de fe, en mi en los demás, en mis sueños… y ahí a empezar de cero.


Aunque ahora que lo pienso… además de eso soy incapaz de vivir en el presente, siempre preocupada por el futuro y añorando el pasado…. me encuentro entre esas dos realidades que no son vivibles en este momento.


A veces me pongo a pensar en la idea de tener un mentor, que distinto sería sin tuviésemos un Mr. Miyagi enseñándonos a ser mejores en todos los aspectos y no a conformándose con un simple “es lo que hay”, qué horror!!


Si ya se… me fui al carajo :/ …………….


Hasta la próxima…. Y si tienen la receta los invito a dejarla en los comentarios… gracias…

lunes, 19 de octubre de 2009

Cosas que olvide decirte...hasta ahora...


Hace mucho que no hablamos... me imagino que estarás super ocupada con las funciones, es tiempo verdad??

Hoy me colgué mirando tus fotos...las de la plata...todo lo que has logrado nena...es increíble. Y lo mejor es que lo hiciste sola. Nadie más tiene el crédito, solo vos.
Me pone tan contenta, más allá de las dificultades encontraste el camino, y eso es un ejemplo. Viste que a veces nos vemos a nosotros mismos como personas débiles, pero te digo que la fuerza que tenes vos no la he visto en nadie más. Ojalá yo pudiera tener un poquito de lo mismo, y es que te digo que me haces falta amiga. No entendí del todo lo que era la amistad hasta que te tuve lejos. Y no hablo de los momentos en que uno necesita llorar en el hombro del otro, sino de compartir todo y alegrarnos el día. De las salidas, las conversaciones, las peleas, la honestidad bruta (esa q duele pero ayuda), el apoyo incondicional de un amiga. Todo eso lo extraño tanto...

A veces me parece que es tan poco lo que nos vemos y que no lo aprovechamos, y por mi parte no tengo excusas ya que creo que no aprovecho tan siquiera mi tiempo. Pero es que recién cuando te vas caigo en la cuenta de que hay tanto para hablar.

Igual te digo que agradezco con todo mi ser tener una amiga como vos. Sé que hay gente que nunca ha encontrado eso y es triste. Me encanta la idea que con pocas palabras ya nos entendamos, y que nos conozcamos lo suficiente para que en algunos casos no necesitemos de esas palabras.

Desde el día en que te fuiste trate de no pensar demasiado en el asunto porque sabía cuánto dolería. Y además para ser franca cada una tenía sus tiempos y pasatiempos y no nos preocupábamos mucho de cuando nos íbamos a ver, no?? Así que lo procese desde la pura verdad que es que te ibas al país vecino a hacer lo que más amabas y donde podías crecer y crecer sin limitaciones. Y de verdad me sentí orgullosa de vos, aunque no tanto como lo estoy ahora, 4 años después viendo lo que has logrado.

No sé, capaz que nunca antes te dije esto en tus visitas porque no me parecía justo en el momento de hablar de “extrañares”, y consideraba más productivo disfrutar al máximo y con alegría. Pero es algo que también es lindo de dar y de recibir, frases como te extraño pero sé que estas ahí.

Te digo amiga que lo más difícil de estos años pasados ha sido adaptarme a que no estés todos los días en presencia, aunque definitivamente lo estás en mi corazón. Te quiero mucho!! Te adoro!! Y espero poder verte pronto, acá o allá, da lo mismo.

De todo corazón, Agus…

miércoles, 30 de septiembre de 2009

El tren siempre pasa, sos vos quien lo llama...

Hace unos días en un programa local debatían sobre si la vida te da revancha, en otras palabras, segundas oportunidades. Me pareció un tema para hablar y hablar.

Estoy convencida de que hay muchas opiniones al respecto y que muchas de ellas parten del tipo de personalidad que uno tiene. Los que van por la vida con la cabeza en alto y aquellos que se sienten abatidos por la situación en particular y no logran ver las salidas.

Cuando hablamos de segundas oportunidades nos referimos específicamente a aquellos casos donde fracasamos en nuestros proyectos. Ya sea una pareja, una relación de amistad, en el campo profesional. O cuando nos enfrentamos la pérdida de un ser querido y no sabemos cómo seguir sin esa persona a nuestro lado.

Estas cosas pasan todos los días, pero cuando nos toca ser los protagonistas todo es diferente. Como sabemos existe la etapa de duelo para cualquiera de las situaciones planteadas previamente, pero qué pasa cuando no se logra salir de la misma, cuando uno no sabe cómo, y más importante cuando uno no acepta el hecho mucho menos que debe tomar cartas en el asunto para salir adelante.

No creo que alguien pueda transitar estos caminos sin esas personas indispensables en su vida. Aquellos que saben exactamente que decir y qué no decir, o cuando hablar y cuando solamente abrazarnos. Que están siempre aunque por momentos no físicamente pero si en nuestros corazones. Sin la gente que queremos no somos nada, y nos sentimos como nada. Así que claro que son razón imprescindible para estar mejor.

Pero en lo individual creo que no todos contamos con las mismas herramientas para afrontar el fracaso. Hay quienes viven temerosos de fallar, tal vez porque creen no poder sobreponerse si algo malo sucede. Otros se arriesgan demostrando verdadero valor ante las situaciones límites y saliendo airosos de las mismas. Incluso con un sentimiento mayor de autoconocimiento y satisfacción personal.

Yo creo que oportunidades las hay, no una ni dos, sino que las hay. Y está verdaderamente en uno saber tomarlas. Todos debemos darnos tiempo luego de alguna situación devastadora. Tenemos que sanar, y todo es parte de un proceso. Pero debemos ser capaces de volver a ver la luz en algún momento, de hacernos cargo de la situación y de vivir la vida que nos merecemos.

La vida siempre te da revancha. Eres tu quien tiene que darse una oportunidad.

Me encantaría compartir una canción, que ha significado mucho en mi círculo de amigas. Es sobre pedir ayuda cuando uno la necesita, es sobre lo incondicional de la amistad, es una respuesta a quien no puede solo.

Aquí les va…

domingo, 27 de septiembre de 2009

Quien iba a decir... una gatita en casa





Ok. Quede en la idea de abrir la mente y pensar en positivo y me está resultando!! Pero con todo esto surgió un problemita: y ahora qué caraj... escribo? Jajaaja. No me malentiendan, es que como dije antes, cuando ando cabizbaja las palabras de desaliento me fluyen y me convierto en un sin parar de lamentos. Por otro lado cuando me siento bien de ánimo soy una persona… de pocas palabras. Bueno eso tal vez no lo digan mis amigos que en algunas oportunidades y especialmente por estos días me han tildado de lora y parlanchina, valga la redundancia.



Y la verdad es que uno a veces se desboca hablando de nimiedades… pero me da un poquito de pudor hablarlo aquí. Ba! No sé si pudor, pero no quiero que se duerman mientras yo les cuento lo cansada que me trae la gata de mi amiga. Ah!! Ahí está! Les voy a contar sobre Dora…


Dora es una gatita pequeña de color negro y hermosa (pero… a mi no me gustan los gatos). Cuando yo me estaba por mudar a mi actual apartamento (que lo comparto con mi amiga) Dora ya existía, y no solo que existía sino que era Su lugar, Su casita. Así que bueno, estaba tan contenta con haber encontrado un lugar para comenzar una nueva aventura, que me dije “no pasa nada, te acostumbras y listo”. Y bueno adopté medidas como mantener la puerta del cuarto cerrada cuando yo no estuviera, para que no subiera a mi cama (ay! me dan ataques!) y a veces también la dejaba afuera para que supiera que no estaba bien entrar a mi cuarto, entre otras cosas.


Pero… pobrecita… cada vez que salía ella me estaba esperando en la puerta del cuarto y me largaba ese miauuuu!!! para que no me olvidara de que estaba ahí. Ternurita!! Entonces ahí me venía la contradicción y me ponía a jugar con ella y a dedicarle tiempo a nuestra amistad. Con el tiempo me cansé… es que tengo mi teoría al respecto.


De niña nunca pude tener mascotas, siempre había una razón de por qué no podíamos. Que la casa es chica, que no es el momento, que tener una mascota “bien” sale caro, etc. Yo seguía intentando, quería un perro si o si. Luche, luche, luche, hasta que mi madre dijo…”está bien podes tener un pez” Un pez!!! Un pez!!! Y que hago yo con un pez!!! Y bueno…se desató un tira y afloje por parte de las dos y… llegamos a un acuerdo… una tortuga (buaaa!!). Hasta los cumpleaños le festejaba… y la tortuga ni mu. Una historia sin duda muy triste… porque ahora me doy cuenta que no sé ni cómo aupar a un animalito, jajajja.


Pero bueno ahora con Dora había cambiado un poquito la cosa. Hasta que se le despertó su lado femenino y zas!!.. Le llegó el celo… pero… y no se le va?? Que horrible esto!! Y cuanto dura este estado de incomodidad absoluta? Ni idea yo y mi mundo sin mascotas. Resulta que Dorita vive en celo! Si! Al menos una vez por semana toca y lleva días. Un horror!! Lo peor es cuando le salen sonidos cuasi humanos y de bebes llorando feo. Uno se pone…eh… como de mal humor.


La verdad es que este ser maravilloso ha cambiado mis días, jajaja. Esto va en homenaje a todas las mascotas, y a las que nos hicieron falta.


Saludos!!!

sábado, 19 de septiembre de 2009

De aquí en adelante...


Hace tiempo que tengo ganas de “hablarle” al mundo, y quien dice tal vez hay gente que quiera escuchar lo que tengo para decir…
Me considero una persona analítica, en otras palabras… aquella que le busca las cinco patas al gato, ja!
Un día… abrumada por querer explicar todo lo que sucedía a mi alrededor decidí llevar un cuaderno a modo de diario para poder escribir aquello que me inquietaba y que no quería dar el brazo a torcer conmigo. De esta forma pude “ordenar” (le llamé) mis pensamientos y mi propia cabeza.

Cuando miro retrospectivamente mis escritos me doy cuenta de lo negativo de que son mis palabras, y ahí es cuando veo que solo cuando me sentía miserable tomaba mi lápiz y me dedicaba a plasmar cada pensamiento oscuro que azotaba mi mente. Y aquellos momentos donde me sentía dichosa…los disfrutaba…sin registro alguno.

Hoy quiero dar vuelta la página, tratar de dejar atrás esas ideas borrosas y buscar claridad (no es lo que todos queremos?). Me cansé de los lamentos, somos nosotros quienes podemos dibujar nuestro camino, y decidir los colores que vamos a usar.

Estoy leyendo un libro sobre la ley de atracción. Y he quedado abstraída con frases como “tú eres tu propio creador y la ley de atracción es tu gran herramienta para crear todo lo que quieras en tu vida”. Y es que es así de verdad. Cuando pasamos por etapas difíciles en nuestra vida sentimos y pensamos de forma negativa, ya sea angustia, miedo, culpa, envidia, todos estos estados no hacen más que perjudicarnos a nosotros, tan solo por sentirlos, por crearlos. Así que, básicamente la idea está en prenderse a esos pensamientos positivos, pensar en “el medio vaso lleno” y hacer un cambio interno y muy personal. Esto debe bastar para que lo bueno que mandamos al universo se nos devuelva, lo que se convierte en un beneficio para todos nosotros y no solo individual.

Por qué esta reflexión? Porque en esta etapa de mi vida me vi tomando el camino equivocado. Solo tengo 25 años, pero el pesimismo opacaba cada uno de mis emprendimientos y ya hasta me estaba acostumbrando a más de lo mismo. Creo que nunca es tarde para buscar tus sueños!!

Y por aquí lo dejo… con esta resumida especie de introducción sobre la creación de este blog. Espero que de algo sirvan mis palabras, y como extra les dejo algo que escribí hace un tiempo a modo de redacción fuera de “diario” pero que en algunos puntos coincidía con lo que a mi me sucedía. Bueno es que en realidad salió de mi… a lo que voy es que no es enteramente autobiográfico… Ahí les va…

La idea persistente que corría por su cabeza era la de alejarse. Irse lejos donde nadie la conociera, la pensara, la supiera. Donde fuera simple empezar de nuevo. Aunque por otro lado sabía que nunca es simple. Necesitaba un cambio, definitivo, radical. Pero nunca había sido radical en su vida, más bien cómoda, siempre iba a lo seguro, sin tomar riesgos. Sentía que en todos estos años de conocerse a si misma había descubierto que había un sentimiento que nunca la abandonaba: el miedo. Miedo a fracasar, a no poder levantarse luego de una caída, que por cierto cada vez eran más ya que su vida estaba tan planificada que no habían decisiones espontáneas, con lo que el tiempo le demostró que eso no era vida y de repente quiso cambiarlo todo. - ¿Pero como? - Se preguntaba una y otra vez. De ahí surgía la idea de comenzar de cero y lejos de esta realidad.
La duda, la decepción, el miedo, el fracaso, siempre la habían atormentado, pero ¿por que? ¿Que es lo que determina que una persona se sienta tan perdida? Especialmente cuando lo ha tenido todo. Sabía que lo que había logrado en la vida hasta el momento era producto de su fuerza interior, poniéndose una meta sin parar hasta conseguirla. Pero no fue muy convincente el camino, sabía que había que llegar, ella misma se lo iba a demostrar. De todas formas nunca tuvo pasión por algo, al menos que ella supiera. Se veía como una especie de robot. Odiaba hablar con el resto de la gente sobre sus asuntos, ya que nada tenía claro y porsupuesto no le gustaba se enteraran de su inquietante inseguridad. Por eso también se aislaba, prefería estar sola sin preguntas ajenas, solo las de ella.
No es que siempre haya sido así, fue un proceso largo, con diferentes etapas pero todas conservaban el aspecto oscuro. No sabía cual había sido la peor, pero habían sido todas diferentes y algunas autodestructivas. Era triste, pobre, estaba dañada su alma, todos esos sueños que tenía no sabía como realzarlos, no sabía comunicarse. Solo quería ser una mejor persona, pero sin sentir esa ancla que continuamente la tiraba hacia abajo.



Espero no volver a sentirme así y que cualquiera que pase por estos laberintos logre encontrar la fuerza para salir y seguir con su vida.

Nos encontramos pronto…con algo más esperanzador (jaja).

Saludos a todos!!!!