
martes, 20 de julio de 2010
AmiGos !

sábado, 3 de julio de 2010
Vamos Uruguay!!


jueves, 1 de abril de 2010
Pink Glove Dance...
Este video llego a mis ojos por medio de una de mis maestras de la escuela (como si el aprendizaje nunca terminase). Se realizo con la finalidad de ayudar a recaudar dinero en la lucha contra el cáncer de mama y poder ofrecer mamografías a mujeres sin seguro médico. Las personas que lo actúan son más de 200 funcionarios del hospital en cuestión, enfermeros, médicos, laboratoristas, auxiliares de limpieza, auxiliares de cocina, administrativos, etc… todas esas personas que día a día son testigos de estas crueles enfermedades y por sobre todo del sufrimiento de las personas que las padecen.
viernes, 19 de marzo de 2010
A corazón abierto...
Esta vez te llegó el turno a ti… Estas palabras que vienen a continuación son para vos aunque estén al alcance de todos.
Es curioso como algunas conversaciones marcan un momento importante en una relación, por ejemplo un antes y un después. Cómo luego de cometer tantos errores unas pocas palabras son suficientes para hacer borrón y cuenta nueva.
Voy a ser más clara… desde aquella noche de videoconferencia a un país de distancia, yo tomando una cerveza y vos con un pobre vaso de agua, en donde decidimos (¿o fue que se dio naturalmente?) revolver en el pasado y dar algunas explicaciones, no he sido la misma.
No hemos tenido la oportunidad de repetir esa maratón única (que tal vez nunca se repita) y en vista de que no se cuando vendrás de nuevo, me pareció una buena idea hacerte llegar mi mensaje por este medio. Se que tarde o temprano lo vas a leer.
No se trata de una revelación ni nada por el estilo, pero es algo que significa mucho para mi después de todo lo que pasamos… y se que para vos también.
Desde aquel día que te fuiste, hace 5 años, cuando te di esa cálida carta de despedida (para los demás: estoy siendo irónica…) decidí que no te iba a extrañar, ni a vos, ni a mi amigo, ni a lo que fue que llegamos a ser en esos últimos meses.
Fue una decisión que mantuve firme, sin el más mínimo rencor, pero con una gran convicción. No fue nada fácil, te digo, hacer desaparecer por arte de magia una vida de amistad (y de las buenas!). Aunque por un tiempo lo logré, no me deje sentir tristeza, solo lo tomé como una de las tantas cosas malas que a uno le toca vivir. Y el hecho de que no estuvieras acá lo hacía más llevadero.
De todas formas… no fue hasta ahora que me di cuenta lo mucho que te he extrañado, y la falta que me hacían esas charlas en donde nunca hubo censura, y sí honestidad, acuerdos, desacuerdos y por sobre todo buenos consejos.
No puedo creer que nos llevó tanto tiempo hablar sobre lo que nos pasó. Especialmente porque fue tan grande mi desilusión que de verdad pensé que nunca volveríamos a compartir nuestras vidas como antes.
Por eso ahora me siento afortunada de saber que volvemos a estar el uno para el otro, de poder decirte que te extraño y que te quiero, de saber que esta amistad pasó por una de las pruebas más difíciles y aún se mantiene, no intacta… sino con más solidez.
Hace dos meses antes de irte me dijiste que lo mejor era despedirnos como si nos fuéramos a ver al día siguiente Yo te seguí la corriente, pero creo que no podes haber estado más equivocado. El mañana es algo incierto. Por esa razón te escribo hoy lo que preferiría decirte en persona y coronar con un gran abrazo…
Nos vemos pronto… y siempre…
lunes, 1 de febrero de 2010
Buscando...encontrando...aprendiendo...

Todo está mejor… me siento muy bien con todo lo que está pasando. Las oportunidades no paran de llegar. Es tan nuevo esto para mí, para mi yo anterior acostumbrado a la desesperanza y al miedo. Solo quiero decir que si estás leyendo esto y alguna vez sentiste que no podías con tus días, que no sabías que rumbo tomar, que no has encontrado la confianza en ti, te enfoques en encontrar la claridad.
Como funciona? No lo se. Solo se que yo lo hice y al cabo de unas semanas de algún lado surgieron muchas ideas claras dentro de toda la nebulosa que me rodeaba. Pedí también tener valor para enfrentarme a todo, para hacer frente a las adversidades, y no derrumbarme cuando las cosas no salen como fueron planeadas.
Pensé mucho en cada cosa que quería, poniendo prioridad a lo que más necesitaba y hoy lo tengo.
Cada día me siento más agradecida por todas las experiencias vividas y el sufrimiento de años anteriores, ya que me han enseñado mucho sobre quien soy y cuanto puedo soportar.
jueves, 14 de enero de 2010
Dejar ir...
Uno de los misterios más grandes para los seres humanos es la muerte. Nunca se está preparado para morir ni para ver morir a los seres queridos.Pasamos toda la vida tratando de entender lo que nos rodea, y muchas veces no caemos en la cuenta de que un día la vida como la conocemos acaba.
A veces cuando la muerte de alguien cercano llega sin aviso, debemos procesarla luego. Nos vemos acribillados con preguntas de todo tipo que tratamos de contestar sin certeza alguna. Queremos explicar qué pasó, porqué pasó, que hubiera sido si… Le damos vuelta al asunto hasta que empezamos a aceptarlo o a pasar las etapas propias del duelo, o incluso nos cansamos sin llegar a obtener esas respuestas.
Distinto es cuando sabemos que ese desenlace es inminente, que alguien o uno se va a morir pronto. En este caso lo procesamos en medio de esa cuenta regresiva. Siempre sumidos en una angustia interminable, aún cuando el individuo está sufriendo y no hay posibilidades de continuar con vida. Siempre se le tiene miedo a la muerte.
Yo no se muy bien que es lo que hay luego, es decir, no se aún en lo que quiero creer.
Recuerdo que cuando era una niña perdí a varios integrantes de mi familia y tuve el desagrado de participar en esa ceremonia de despedida a la que llamamos velatorio. Mi padre me tomaba en sus brazos y yo me tapaba la cara para pasar por el preciso lugar donde estaba el difunto rodeado de tules y flores, y así seguíamos hacia la otra sala.
Inmediatamente mi postura fue de disgusto ante esta modalidad, ya que lo percibí como una especie de exhibición del dolor de familiares y amigos a aquellos quienes estaban ahí para dar sus respetos. Veía con enojo la gente que se reía dentro de la sala de algún chiste o algún comentario que no venía al caso, mientras a mi no me cabía otra cosa que la tristeza. Desde ese momento pensé que de ninguna manera se debían hacer ese tipo de formalidades, lo mejor era despedir a la persona en un ambiente familiar (cuando digo familiar sin duda alguna me refiero a amigos también). Cualquier persona que quisiera presentar sus respetos lo haría en el funeral y punto.
Aún hoy pienso así, creo que es muy intenso para alguien que ha perdido una parte de si mismo, estar en ese lugar de pasividad mientras a su alrededor desfilan uno tras otro los dolientes presentando sus respetos.
No quiero ser ofensiva, se que hay muchos puntos de vista y hay quienes creen que es necesario que este encuentro se lleve a cabo, así todos pueden despedirse. Lo respeto.
Como también entiendo, luego de ir a uno que otro velorio, la necesidad de distensión por medio del famoso chiste que alguna vez me ofendió tanto.
Hace poco pensábamos con un amigo tras un día entero de duelo, como hay culturas que festejan la vida cuando alguien muere. En lugar de impulsar los sentimientos de pérdida y dejarse embargar por la angustia, deciden festejar la vida de ese ser que ya no está y homenajearlo de alguna manera. Recordar quien fue, y como llegó a ser parte de cada uno de los presentes. Suena increíble hacer algo así, y claro que requiere de mucha fuerza interior, pero también es un acto de dejar ir lo que ya no está.
Los budistas creen en el renacimiento, es decir que aún cuando se produce la muerte física hay continuidad del “yo verdadero” que podría entenderse como la esencia del ser.
Explican que los vínculos que unen a las personas no son solamente de esta existencia. Los que mueren viven dentro de nosotros, nuestra felicidad está compartida de forma natural con ellos. De modo que si los lloramos excesivamente sin lograr superar la pérdida, el “espíritu” del difunto siente la tristeza y no sigue su camino sino que se queda en la tierra aferrado a esa angustia.
Lo más importante para los que estamos vivos en este momento, es vivir con esperanza y esforzarnos para ser felices.
Claro que todo esto en teoría parece ser lo correcto, aceptar las pérdidas como realidades inalterables y aprender a lidiar con ellas resulta la manera más natural de afrontarlo. Solo que al momento de ponerlo en práctica resulta mucho más arduo, en especial cuando no forma parte de la cultura en la cual se vive.
Incluso creo que es justo lo más difícil de afrontar, el poder continuar viviendo sin ese ser amado. Sea como sea todo esfuerzo vale la pena y responde a cada uno, individualmente. Todos tenemos la fuerza para reponernos.
domingo, 13 de diciembre de 2009
ClaRidad...
jueves, 26 de noviembre de 2009
Love is out there...
martes, 24 de noviembre de 2009
Otro día gris....
Acá nuevamente…. tratando de poner en papel lo que está pasando en mis días. Debo admitir que he perdido un poco la práctica, solía escribir mucho más antes cuando no le tenía miedo a las palabras. Cuando sentía terapéutico el hecho de expresar lo malo que sucedía en mi cabeza, sin darme cuenta que por otro lado lo que hacía era promover esos pensamientos nocivos.lunes, 19 de octubre de 2009
Cosas que olvide decirte...hasta ahora...

Hoy me colgué mirando tus fotos...las de la plata...todo lo que has logrado nena...es increíble. Y lo mejor es que lo hiciste sola. Nadie más tiene el crédito, solo vos.
Me pone tan contenta, más allá de las dificultades encontraste el camino, y eso es un ejemplo. Viste que a veces nos vemos a nosotros mismos como personas débiles, pero te digo que la fuerza que tenes vos no la he visto en nadie más. Ojalá yo pudiera tener un poquito de lo mismo, y es que te digo que me haces falta amiga. No entendí del todo lo que era la amistad hasta que te tuve lejos. Y no hablo de los momentos en que uno necesita llorar en el hombro del otro, sino de compartir todo y alegrarnos el día. De las salidas, las conversaciones, las peleas, la honestidad bruta (esa q duele pero ayuda), el apoyo incondicional de un amiga. Todo eso lo extraño tanto...
A veces me parece que es tan poco lo que nos vemos y que no lo aprovechamos, y por mi parte no tengo excusas ya que creo que no aprovecho tan siquiera mi tiempo. Pero es que recién cuando te vas caigo en la cuenta de que hay tanto para hablar.
Igual te digo que agradezco con todo mi ser tener una amiga como vos. Sé que hay gente que nunca ha encontrado eso y es triste. Me encanta la idea que con pocas palabras ya nos entendamos, y que nos conozcamos lo suficiente para que en algunos casos no necesitemos de esas palabras.
Desde el día en que te fuiste trate de no pensar demasiado en el asunto porque sabía cuánto dolería. Y además para ser franca cada una tenía sus tiempos y pasatiempos y no nos preocupábamos mucho de cuando nos íbamos a ver, no?? Así que lo procese desde la pura verdad que es que te ibas al país vecino a hacer lo que más amabas y donde podías crecer y crecer sin limitaciones. Y de verdad me sentí orgullosa de vos, aunque no tanto como lo estoy ahora, 4 años después viendo lo que has logrado.
No sé, capaz que nunca antes te dije esto en tus visitas porque no me parecía justo en el momento de hablar de “extrañares”, y consideraba más productivo disfrutar al máximo y con alegría. Pero es algo que también es lindo de dar y de recibir, frases como te extraño pero sé que estas ahí.
Te digo amiga que lo más difícil de estos años pasados ha sido adaptarme a que no estés todos los días en presencia, aunque definitivamente lo estás en mi corazón. Te quiero mucho!! Te adoro!! Y espero poder verte pronto, acá o allá, da lo mismo.
De todo corazón, Agus…