domingo, 1 de mayo de 2011

Los que nunca se van...

La “esperanza” de volver a verla (reflexionó Bruno con melancólica ironía). Y también se dijo, ¿no serán todas las esperanzas de los hombres tan grotescas como estas? Ya que, dada la índole del mundo, tenemos esperanzas en acontecimientos que, de producirse, solo nos proporcionarían frustración y amargura; motivo por el cual los pesimistas se reclutan entre los ex – esperanzados, puesto que para tener una visión negra del mundo hay que haber creído antes en él y en sus posibilidades. Y todavía resulta más curioso y paradojal que los pesimistas, una vez que resultaron desilusionados, no son constantes y sistemáticamente desesperanzados, sino que, en cierto modo, parecen dispuestos a renovar su esperanza a cada instante, aunque lo disimulen debajo de su negra envoltura de amargados universales en virtud de una suerte de pudor metafísico; como si el pesimismo para mantenerse fuerte y siempre vigoroso, necesitase de vez en cuando un nuevo impulso producido por una nueva y brutal desilusión.

Ernesto Sabato, "Sobre héroes y tumbas"


Cuando me enteré hoy de su muerte lo primero que cruzó mi cabeza fue este escrito que hace mucho tiempo atrás significó tanto para mi. Este hombre con estas palabras, le enseñó a una adolescente más entre tantos que en la desilusión había esperanza, que después de tanta oscuridad había algo en que creer, este señor con apenas unos párrafos me hizo sentir parte de mucho y comprendida al fin.

De esto hace mucho ya, pero hoy lo recuerdo así, por la forma en como apareció en mi vida y se quedó para siempre...










3 comentarios:

Nina dijo...

Los que nunca se van...
Los que quedaran siempre.

Besos.
Nina.

Crónicas Urbanas dijo...

Hola Maya:

Muy bien dicho lo anterior:
queda por siempre entre nosotros, de alguna forma.

Maya dijo...

Gracias por pasar y formar parte de esta despedida a medias...